Apenas este año pude jugar esta obra maestra gracias a un amigo, anteriormente había visto una que otra cosa, pero, de todo lo que se habló cuando salió se redundaba en el hecho de que llevaba los videojuegos a un escalón más arriba en cuanto al arte y como contar historias. Cuando me enfrenté a él, estaba atento a todo lo que pasaba y como lo contaba, tanto que ni siquiera recordaba que su inicio era tan melancólico. Pero de eso hablaremos luego. Lo primordial que vi en esta aventura, fue lo que Brandon Sanderson llama, las promesas. Toda narrativa debe proponerte una promesa y esta tiene una muy clara. “Te prometo que vas a ver el viaje de un padre y su hijo hasta lo más alto de todos los reinos para dejar las cenizas de su esposa y madre”. Puede que sea muy evidente para video jugadores que el punto final esté tan claro desde el inicio, dado que la escritura en este ámbito tiene que proponer objetivos concretos que delimiten mecánicas y caminos para los desarrolladores; ...